Palabras van, palabras vienen, juegan entre ellas, conciben, aburren, gritan y lloran, nos sonsacan sonrisas escondidas que ni sabíamos estaban. Velan nuestros sueños y alimentan los deseos, verbos, adverbios, callados, soberbios, atrevidos, divertidos, esperando que un alma digna las rescate y con frases y oraciones les den motivo para vivir.
¿Eres tú esa persona?|